Desde hace semanas, quedó claro que la COVID-19 cambiaría drásticamente al mundo, en especial a la industria turística. Por este motivo, buscamos la opinión de expertos para saber cómo están afrontando la crisis, el confinamiento y qué estrategias están poniendo en práctica durante la pandemia.

Hablamos con Rafael de Jorge, fundador de GrowTur, experto en Growth Hacking, Profesor Universitario y conferenciante. Durante la entrevista nos explica los nuevos retos que tendrá la industria turística para y sus profesionales durante esta época.

 

 

Estamos obligados a cambiar y a dar un giro 360 total y continuo.

 

¿Qué previsiones a futuro has hecho en tu empresa? 

Mi empresa ha sufrido una transformación 360 grados, como deberían sufrir la mayoría de empresas hoy en día. Hay que estar en alerta y ver qué ha sucedido actualmente con el coronavirus. Y cómo va a cambiar nuestro planteamiento de vida económico, sociológico y en muchas vertientes.

En mi caso, la empresa GrowTur ya estoy elaborando un nuevo plan de negocio y estamos cambiando la página web porque la empresa se convierte en una escuela digital, la parte de formación coge mucho más protagonismo que la de consultoría.

El canal digital 100% y las consultorías se mantienen, pero en segunda instancia, porque ahora mismo lo prioritario es formar a la gente y utilizar los canales digitales a distancia. También, a nivel consultoría se está remodelando y estamos haciendo otras técnicas de consultoría más a distancia.

Ahora el claim de la empresa cambiará a «Escuela digital de Turismo, Hotelería y Restauración» y va a estar basada tanto en la formación como la consultoría, como todo lo que desarrollemos en los tres pilares fundamentales.

Es un resumen del cambio radical que va a sufrir nuestra empresa y creo que muchas empresas igual que la nuestra. Cada uno tiene que remodelarse en su necesidad, lo que necesita su empresa, pero estamos obligados a cambiar y a dar un giro 360 total y continuo.

 

Si se trabaja bien, puede ser una oportunidad impresionante para las empresas.

 

¿Crees que va a haber un cambio en la manera en que tus clientes y leads se acercan al marketing digital?

Por supuesto, creo que ya lo estamos viendo. Lo único que no sé si este cambio perdurará mucho o luego se irá o quedará 50/50. Mi opinión es que quedarán restos de este cambio de cliente. De hecho, nuestra nueva estrategia está basada en este nuevo cliente y yo creo (que esto es una opinión) por lo que estoy viendo es que se mantendrá.

Esto no va a ser un cambio pasajero, sino que va a ser un antes y un después. Por supuesto que sí va a haber un plan de marketing digital de todo el negocio, que ya estamos empezando a testear, porque ya estamos sacando formaciones nuevas.

Llevamos dos o tres semanas desbordados de trabajo porque creíamos que era la línea y estamos viendo que sí. Luego seguramente descenderá porque todo el mundo volverá al trabajo. Pero después de que todo esto pase, tenemos ese plan secundario de crecimiento.

 

 

¿Qué recomiendas hacer a tus clientes a corto plazo en cuanto a acciones de marketing?

Ahora mismo considero que toda empresa debería estar en tres objetivos principales. Uno es la resistencia, la resistencia con economía de guerra, economía de oportunismo, porque hay muchas oportunidades ahora mismo de branding, de comunicar, de ofrecer productos gratuitos, ofrecer campañas que puedan ayudar a la gente y esto te proporcionará mucha marca.

Luego el siguiente objetivo es el aguante anual, que para mí es en cuanto se abra la barrera de confinamiento habrá que hacer una campaña de ventas de última hora e intentar salvar los muebles del año.

Y luego la crecimiento, que esto empezará cuando se haya resistido y generado una campaña ventas que pueda ayudarnos a solventar. Es decir, se haya recortado todo lo que se tiene que recortar (porque habrán recortes potentes) nivel no sólo humanos, sino de tecnología de de diferentes costes que teníamos suspendidos un poco en el aire y que podíamos soportarlos cuando todo iba muy bien.

Entonces, ahora hay que remodelar toda esa economía de guerra, soportarla con esa campaña de venta a última hora y entrar en el crecimiento de cara al año que viene. Porque todo lo que se ha trabajado durante este año va a ser muy bueno y, si se trabaja bien, puede ser una oportunidad impresionante para las empresas.

 

 

 

¿Has tomado como referencia a otros países para hacer una comparativa?

No, no las he tomado de referencia porque cada país está aplicando unas normas muy diferentes. Ahora mismo te puedes el único país donde te puedes fijar es en China, pero China es muy hermética en cuanto a estrategias de empresas.

Yo normalmente me fijo mucho en las campañas que hacen en Estados Unidos, pero ahora mismo no puedo investigarlo porque van dos semanas por detrás nuestro y lo que están haciendo tampoco lo veo muy coherente. Entonces sigo más mi propia línea.

 

 

¿Cómo piensas que cambiará la manera de hacer marketing turístico? 

Ahora mismo, para todos mis clientes estamos haciendo una campaña de comunicación, de hacer soñar, de enamoramiento, de brand awareness, comunicar mucho en redes sociales. Para así generar esos leads y en cuanto se acabe el confinamiento, intentar hacerles las ventas a última hora.

Este año va a ser bastante difícil porque a nivel de ley no nos van a permitir abrir llenar con más de 30% de ocupación los hoteles, esto significa que eso no es rentable. Entonces, ahora es una muy buena oportunidad para salvar los muebles en los apartamentos turísticos y es lo que se está trabajando. Hay que trabajar esa campaña de marketing y que cuando se acabe el confinamiento, ofrecer el producto a un coste, pero que nos ayude a resistir el año. Es una campaña de investigación diaria.

 

 

¿Crees que en España el turismo nacional se recupere antes del internacional? 

Por supuesto que sí. Estoy totalmente convencido que el nacional se recuperará antes que el internacional. Además, no creo que hablemos de turismo nacional, sino más turismo local que decirte que para campañas para la Costa Brava van a ser muy potentes para Barcelona, Girona, y poco más. Para mí la fase de recuperación del turismo local es hiper mega importante durante estos días. Hay que trabajar esa comunicación en base a este público objetivo y en cuanto veamos que es el momento, pues inyectar esa campaña de venta pero al público local, no nacional.

 

El miedo al contagio, sumado a la cancelación de vuelos y cierres de fronteras pues blanco y en botella, preferirá a España, por supuesto.

¿Cómo piensas que se comportará el turista español en los próximos dos a tres meses? ¿Se verá influenciado por el miedo al contagio?

Aunque no deja de ser una opinión, está claro que el turista español no le va a ser fácil moverse. Aparte va a influir, como tú dices, el tema del miedo al contagio. Por el simple hecho de que cada país tiene un ritmo diferente estos meses no deja de ser un riesgo y otro país no saber en qué términos y, sobre todo, qué tipo de de salud pública o salud privada tienen. Yo creo que este año para nada el turista nacional se va a ir fuera.

Y próximos 2 o 3 meses, no veo mucho viaje. El miedo al contagio, sumado a la cancelación de vuelos y cierres de fronteras pues blanco y en botella, preferirá a España, por supuesto.

 

 

¿Crees que el turista consumirá información a la hora de viajar?

Ahora mismo el turista está consumiendo mucha información porque está en casa, necesita información, es decir, consumirá menos información de la que está consumiendo ahora. Ahora ya está consumiendo. Si dejamos que escape esta oportunidad, luego ya tendrá la decisión hecha. Las decisiones se están tomando, no se está pagando para las decisiones que están tomando ahora, porque ahora está esa información está sucediendo ahora y hace desde hace un par de semanas.

 

 

¿Crees que el turista preferirá destinos alternativos a las grandes ciudades? (ahora que quizás el riesgo de aglomeraciones puede ser más alto)

Yo creo que se va a preferir destinos más de turismo rural. Incluso yo creo que el destino playa va a sufrir un poquito este año. El público nacional va a preferir expandir un poquito más, irse más a una casa perdida en la montaña con piscina, que no todo el mundo la playa. Aparte que luego estamos pendientes un poco de cómo va a actuar el gobierno para ver qué normativas va a imponer para no unirnos todos en la playa.

 

 

El Big Data no está al alcance de todo el mundo y no todos están apostando por el Big Data, porque es una herramienta muy costosa y no funciona sola

 

 

¿Qué importancia tendrán el Big Data en la oferta turística? ¿Crees que las empresas y destinos segmentarán más o harán campañas más genéricas? 

Claro que debería ser una ultra segmentación. Si hablamos de segmentación local, pues más a nivel local y ya no solo a nivel de donde se encuentra la persona, sino de búsquedas previas o todo lo que herramientas como Mabrian o Adara nos pueden proporcionar.

Desgraciadamente el Big Data no está al alcance de todo el mundo y no todos están apostando por el Big Data, porque es una herramienta muy costosa y no funciona sola, sino que detrás tienen que haber expertos que conduzcan muy bien esos resultados y definan campañas efectivas.

Yo creo que no vamos a hacerlo bien. Creo que no es un negativismo, es más bien lo que veo, que no tenemos grandes profesionales en Big Data para estrujar al máximo y aprovechar este recurso. Ojalá me equivoque, pero yo creo que no va a ser el Big Data, pues va a tener una importancia media inferior a la que debería tener.

Este concepto no va a cambiar con el coronavirus. La COVID-19 va a cambiar otro método de pensar. A lo mejor sí que nos ayuda a los que vamos a formar, a los que introducimos estas nuevas técnicas a que se conciencien en la concienciación de que estas herramientas pueden ayudarles.

 

 

¿Entonces al final se acabará instaurando el big data y las soluciones tecnológicas? 

Se implantará con el tiempo, porque sobrevivirán las empresas que apuesten. Cuando me refiero a apostar no digo ahora contratarán una herramienta ni un especialista en Big Data, porque quizá tampoco sería lo mismo ahora. Ahora mismo, es una economía de guerra y de mantenimiento y de campaña más efectiva que implementar el Big Data. El Big Data no nos va a salvar el culo este año, pero con el tiempo sí que forma parte de una de las estrategias de innovación con las cuales apuestan las empresas que considero que van a sobrevivir después de este, antes y después.